viernes, 19 de julio de 2013

Dos lecciones humorísticas

Se metieron con uno de los nuestros y ahora nos queremos vengar. Los comediantes daremos un gran golpe comando. Irrumpiremos encapuchados en una reunión del Alto Centro de Estudios Literarios Universitarios (ACELU) y tomaremos la oficina por sorpresa, en un despliegue celular perfecto y absolutamente insospechado, digno de milicia popular. A uno de sus integrantes le vamos a sacar los lentes de marco grueso y se los vamos a limar hasta que le queden finitos. A otro le vamos a hacer un collar carioca con el anillado de alguna tesis doctoral. A un tercero lo obligaremos a ver cómo le descargamos y le borramos todos los artículos del CVAR. Todavía no sabemos muy bien a quién le va a tocar cada cosa. Pero eso es lo que haremos, para amedrentar…

Tati Parodi, periodista de campo de juego


Tati Parodi, periodista de campo de juego, entrevistando al Bofe Alustiaga en el ingreso al túnel, ni bien finalizado el partido que su equipo acaba de ganar uno a cero:
Bofe, ganaron…
Sí, la verdad que el gol llegó en el momento justo, cuando por ahí no nos estaban saliendo bien las cosas. Después creo que fuimos inteligentes y supimos manejar el partido…
Mismo periodista y mismo jugador, al momento en que el plantel se está retirando del vestuario:
Bofe, te duchaste…
Sí, bueno, la verdad que uno siempre lo hace después de un partido como el de hoy, donde creo que cerramos bien los espacios y tuvimos mucho volumen de juego…

sábado, 22 de junio de 2013

Ariel Oreja, historia de un baluarte


Hubo un tiempo en que los Hombres se escuchaban. No mucho, pero se escuchaban. Después vinieron los llamados de oyentes a la radio, las encuestas de opinión, facebook, twitter, los coments, la camada de entrevistadores que pretenden mayor protagonismo que el entrevistado... y entonces ya todos quisieron hablar.

domingo, 19 de mayo de 2013

De armas tomar



Si no se saca los dedos de los oídos, mi comandante, dudo que vaya a poder tirar, dijo en medio de la cacería el comisario de Colón, quien, pese a mis explicaciones, seguía obstinado en llamarme así tanto como en verme disparar la escopeta.

Microcuentos de oscuridad

EL CATEDRÁTICO: Como a las tres horas seguidas que lleva de clase, el catedrático empieza a escuchar el goteo. El ruidito logra distraerlo y eso (tac, tac…), obsesivo, detallista, al catedrático lo perturba. Repasa mentalmente: canillas cerca del aula no recuerda haber visto, un aire acondicionado que pueda estar chorreando tampoco. Responsable, tipo de esos comprometidos con su hacer, decide que en todo caso va a aguantar y dejar en un segundo plano su ¿percepción?; al menos hasta terminar la exposición. Entonces vuelve a concentrarse en lo que está disertando, y lo otro debe ser por el cansancio, se dice, seguro debe ser el cansancio. Pero (tac, tac…), al rato el goteo vuelve. Lo que sea que eso fuere no se detiene. Gotas de algo caen secas y a intervalos regulares sobre algo (tac, tac…) y eso no puede ser. El catedrático ya no aguanta y levanta la vista de la pila de hojas manuscritas en las que hace más de tres horas se viene apoyando para hablar. Al alzar la cabeza ve, acaso por primera vez en lo que va de la clase, al auditorio al que se viene dirigiendo: unos quince estudiantes de doctorado lo miran fijo; sus narices (tac, tac…) están sangrando.

jueves, 14 de marzo de 2013

Nubes amarillas naranjas


1. Tratar de dormir y de despertarse. Ir de la cama al escritorio. Nada más salir del monoambiente para las necesidades básicas. Despertarse y dormir.

2. En algún lugar de la ciudad, seguro dos hermanitos entran felices a su casa con la flamante pelota de cuero que en el supermercado acaban de comprar. Mientras se sirven Coca del freezer dejan la bocha quieta en el medio del patio. El gato que tienen como mascota se acerca entre tímido y curioso a husmear la nueva presencia. En eso, la pelota estalla y revienta en gajos. Los chicos salen alarmados por el estruendo y se encuentran con el suceso. Uno le echa la culpa al gato, que ha corrido disparado hacia los techos.

lunes, 4 de marzo de 2013

Tentáculos de calamar (y otros textos de alcoba)


Después de cenar entra en el dormitorio. La luz mortecina del velador naranja, que está en la mesita del lado vacío de la cama de dos plazas que les regalaron, le alcanza para moverse sin tener que encender la de arriba, blanca y principal. Ella está dormida.

Se saca la ropa. La deja en el respaldo de la silla que utilizan para las prendas en uso, esas que deberán hacer escala en un lavadero si algún día pretenden volver a merecer placard. Se mete en la cama. Se reclina sobre la cabecera y agarra uno de los libros que están apilados al lado del velador. Ha ejecutado todos sus movimientos en cámara lenta, sigiloso, procurando volverse imperceptible.

Ahora pareciera ser que está simplemente leyendo, pero hay que decir que, así como lo vemos, él, además de leer, está ahí sabiendo lo que va a pasar en ese dormitorio, y en esa cama, dentro de diez minutos.

viernes, 1 de marzo de 2013

Vacaciones de uno mismo: ventajas y desventajas

Pese al incremento de feriados y fines de semana XL generosamente distribuidos a lo largo de las cuatro estaciones del año, las vacaciones propiamente dichas, las vacaciones posta, siguen y seguirán siendo para el grueso compatriota las de verano e invierno. Sobre todo las de verano, por más vueltas y promociones de temporada baja que al asunto queramos buscarle. Eso en cuanto al calendario de las vacaciones. Ahora bien, ¿qué hay de su objeto?, ¿vacaciones respecto de qué?, ¿de qué son vacaciones las vacaciones?

martes, 5 de febrero de 2013

Sólo para canallas

Una ciudad, un otoño que se vuelve invierno. Un profesor, un alumno y una correspondencia secreta a la que por fin accedemos…