sábado, 22 de febrero de 2025

Enérgico repudio (y otro relato de hablar por teléfono)

 

[En un programa de radio dedicado al análisis de la actualidad política, le hacen una entrevista telefónica al Senador Andreoli y al aire tiene lugar la siguiente conversación…]

CONDUCTOR: Senador Andreoli, le agradezco la deferencia de atendernos unos minutos. Le quería consultar por el paquete de medidas que anunció esta mañana el gobierno…

ANDREOLI: Bueno, creo que el anuncio no resiste el menor análisis. A esta altura no sorprende a nadie. Es un paso más en el rumbo de un gobierno reaccionario que atenta contra la vida democrática de nuestro país y perjudica a la gran mayoría de nuestro pueblo…

CONDUCTOR: La consulta apuntaba, concretamente, Senador, a qué piensan hacer ustedes como bloque opositor, teniendo en cuenta la magnitud de las políticas anunciadas…

ANDREOLI: Bueno, nosotros estuvimos desde la mañana trabajando en la redacción de un comunicado para expresar nuestro repudio, nuestro más enérgico repudio a las políticas de hambre y exclusión llevabas a cabo por este gobierno entreguista y antipopular que…

CONDUCTOR: Discúlpeme que lo interrumpa, Andreoli, con todo respeto se lo pregunto; ¿no le parece que la situación amerita acciones y reacciones un poco más contundentes?

ANDREOLI: Justamente, sepa usted que el comunicado de repudio en el que estamos trabajando es totalmente contundente. No deja lugar a dudas sobre cuál es la postura de nuestro bloque ante un gobierno que insiste en llevar a la pobreza a millones de compatriotas y que…

CONDUCTOR: Discúlpeme que insista, Andreoli, sin que se lo tome a mal; ¿no tiene la sensación de que la gente está un poco harta de comunicados?, ¿no va siendo hora de…?

ANDREOLI: Entiendo su punto de vista. No obstante, no subestimaría el trabajo que implica para un bloque heterogéneo y diverso como el nuestro ponernos de acuerdo en la confección de un comunicado. No sólo porque hay que consensuar una tipografía y un interlineado, sino además porque, con lo ajetreada que está la vida, ya de por sí nos cuesta mucho juntarnos todos en un horario…

CONDUCTOR: Andreoli, perdón, acá desde Producción me informan que la gente está saliendo espontáneamente en gran número a las calles a manifestarse en contra del gobierno…

ANDREOLI: Bueno, no tengo esa información, pero, en caso de que sea así, no me parece el camino. Repudio cualquier tipo de accionar que se aleje del camino de las instituciones…

CONDUCTOR: Según los datos que nos llegan, Andreoli, la marcha es multitudinaria y desde Producción me aportan que el bloque que usted integra acaba de partirse, ante la presión de los manifestantes que en este momento rodean el Senado y exigen soluciones a la oposición…

ANDREOLI: Insisto, en caso de que esto sea así, seguramente desde la comisión de prensa nos estemos expresando mediante un comunicado de repudio al internismo y las divisiones, en un escenario de urgencia que precisa la unidad y dejar de lado los intereses partidarios…

CONDUCTOR: Pero, Andreoli, digame, sin pretender entrometerme en su intimidad, ¡¿dónde está usted?! Nos acaban de confirmar que el edificio del Senado fue tomado y que, dada la gravedad de los acontecimientos, la comisión de prensa de su partido también se disolvió…

ANDREOLI: Bueno, siendo así, ni bien pueda llegar a mi casa me pondré a trabajar en un documento con mis hijos. El más chico saca buenas notas en Lengua y se da maña con el Word… 



0800 - RECLAMO 

[Alguien hizo una compra online y ahora está llamando por teléfono al número de la empresa para reclamar. Después de mucho intentarlo, logra comunicarse y tiene lugar esta conversación]

— Sí, mirá, yo te llamaba por el tema de unos peones que me vendieron la semana pasada

— El número de compra lo tengo, sí. Es 28364863238. Y también tengo el número de gestión si necesitás

— Te cuento: compré una caja de diez y me vinieron nueve. Y de los nueve, hay dos que llegaron en mal estado

— En mal estado, sí. Uno tiene una gangrena en la pierna y el otro tiene artrosis en las manos, se le acalambran, no sé

— Claro, pero imaginate que yo los necesito para trabajar. Así no los puedo llevar al campo

— Entiendo. Pero ese es un problema de ustedes, no mío. No me pidas a mí que me haga cargo de un problema con el proveedor que tienen ustedes

— Lo que necesito, en concreto, es que me los cambien. O que me hagan un reintegro. A mí no me sobra la plata como para andar tirándola

— No me sobra ni la plata ni el tiempo, como para que me tengan media hora a las vueltas acá en el teléfono. Así que te pido que no me derives a ningún área

— Te repito: lo que quiero es que me los cambien o que me hagan un reintegro. Y que me lo soluciones vos, ahora. Y si no podes, quiero dejar asentada una queja

—  Me parece que el que no está entendiendo sos vos. No quiero que me derives a ningún sector. Quiero que…

— Bueno, muy simple entonces. Si no se puede, corto ahora mismo, me doy de baja del servicio y me paso a otra compañía

— No, no me tranquilizo nada. Media hora hace que estoy acá dando vueltas

— Ajá, a ver, ¿y de cuánto sería?

— ¿Por cuántos meses?

— ¿Y a partir de cuándo decís que empezaría a correr esto?

— Bien. ¿vos podrías dejar asentado por escrito esto que me estás diciendo? Así tengo un comprobante

— Ese es mi correo, sí

— Aguardo en línea, sí

— Ahí lo recibí, listo

— Gracias a vos. Y disculpame si te hablé mal en algún momento. Acá estamos todos un poco sobrepasados por la cosecha.

— Igualmente, buenas tardes.